El embajador de Cuba en nuestro país, Aramis Fuente Hernández, y el secretario general del PC argentino, Patricio Echegaray, hablaron durante el Foro de Debate desarrollado en la sede del CC.
En el salón de actos del Comité Central del PC, el viernes 20 de febrero, organizado y coordinado por el periodista Herman Schiller, se realizó el Foro de Debate Nº 22 en homenaje al cincuenta aniversario de la Revolución Cubana. Allí hablaron el secretario General del Partido Comunista argentino, Patricio Echegaray, el embajador de Cuba en Argentina, Aramis Fuente Hernández, y se proyectó la película de reciente estreno en los cines “Che el argentino”.
En el inicio de la jornada, Schiller sostuvo que “esta revolución durante medio siglo ha sido y sin duda sigue siendo vanguardia en la lucha por el socialismo en América Latina, esta revolución no solamente ha alcanzado logros asombrosos como por ejemplo de la baja mortandad infantil, una de las más bajas del mundo superando inclusive países del llamado primer mundo”.
Asimismo sostuvo que “la revolución en Cuba no solo ha logrado conquistas en el terreno de la educación, si que ha logrado instalar en nuestras prácticas las vigentes teorías del internacionalismo proletario, llevando educación y salud a muchas partes del mundo, además de que fundamentalmente ha sabido enfrentar con dignidad al poderoso imperialismo sin hacer ningún tipo de concesión, por eso esta revolución es nuestra revolución”.
Schiller afirmó que “no solamente festejamos el cincuenta aniversario de la Revolución Cubana, sino el gran acontecimiento del domingo pasado, como es el triunfo de la Revolución Bolivariana con la aprobación de la Enmienda Constitucional en Venezuela” y agradeció la presencia del documentalista Carlos Pronsato, autor de varias películas sobre Chile, Paraguay y Evo Morales, entre otras.”
Validez universal
Luego, el secretario general del Partido Comunista Patricio Echegaray, señaló que “dentro de la historia de la revolución proletaria, una historia que si podemos la ubicamos dentro de la Comuna de Paris, o en la aparición del Manifiesto Comunista, es decir desde los mediados del siglo XIX, pocos acontecimientos tan importantes celebramos, como el cincuenta aniversario de la Revolución Cubana”.
También expresó que “la revolución socialista en Cuba es uno de los datos más importantes que indican que el marxismo leninismo, el enfoque socialista, tiene una validez universal, la Revolución Cubana, fue la que extendió la idea de la batalla por el socialismo al continente americano, al hemisferio occidental, es decir al hemisferio capitalista más adelantado al terreno sociopolítico donde se había originado el marxismo. Marx escribió pensando en occidente, no escribió pensando ni en el oriente europeo o asiático, sin embargo las primeras revoluciones tuvieron lugar en esa región”.
Por eso, dijo Echegaray, “es que la Revolución Cubana tiene una importancia que quizás no la descubrimos suficientemente en su primera época, pero que hemos venido valorando y revalorando con el transcurrir del tiempo, la revolución socialista en occidente, es al mismo tiempo la revolución socialista en uno de los grandes idiomas de occidente, porque hay dos idiomas de repercusión, uno es el ingles y el otro es el español, esta es la revolución en español, que por lo tanto ha tenido un impacto cultural universal, porque el español es un idioma que se habla en toda América, pero que se habla mucho en América del Norte, en Europa, en África y en Asia”.
Echegaray destacó que “la Revolución Cubana ha tenido un desarrollo impulsado por el Partido Comunista de Cuba, su liderazgo fuertemente establecido alrededor de la figura de Fidel Castro, tiene una importancia excepcional porque ha sido la revolución que ha trascendido los elementos de carácter económico para presentarnos una visión del marxismo de carácter económico, social y cultural sobre todo”.
Contra el fin de la historia
Según Echegaray, “la Revolución Cubana ha sido grande desde el primer momento por su valentía y rebelión ante el poder más grande del capitalismo en la tierra que son los Estados Unidos, pero ha sido más grande sobre todo desde el momento en que la contrarrevolución conservadora puso fin a la Guerra Fría con un resultado desfavorable para la revolución socialista de octubre, la Revolución Rusa y para el socialismo en el este europeo”.
Asimismo, el secretario general del PC sostuvo que “a partir de 1989, 1990 , 1991 y la caída de la Revolución Soviética, la Revolución Cubana se convirtió con otros procesos revolucionarios, como el chino, vietnamita, camboyano, coreano, en una resistencia especial. Especial porque todas las otras revoluciones que lograron subsistir al embate del imperio y de la contrarrevolución conservadora, lo hicieron y todas son loables por ello, pero ninguna representó y representa el valor político y cultural de la Revolución Cubana”.
Para Echegaray “si la Revolución Cubana hubiera caído como, afirmaban las fuentes enemigas del imperialismo, pero como también llegaron a pensar y publicitar algunos sectores derrotados o derrotistas de la izquierda, no sé si el movimiento revolucionario mundial pudiera estar viviendo este momento de tonificación que tiene en América Latina un centro de gravedad principal”.
Echegaray subrayó el hecho de que Cuba “es una identidad socio cultural que es grande desde hace quinientos años, esto hay que decirlo porque América se descubre en esa zona, de Cuba salió Hernán Cortes para encontrar a México, salió Ponce de León para descubrir Estados Unidos, la Independencia de Cuba se hace al calor de esa gran guerra de José Martí y otros patriotas, y al calor de la primer guerra ínter imperialista entre España y Estados Unidos, Cuba ha sido siempre una gran realidad, pero nunca una realidad tan grande, tan positiva como a partir del rol que ha tenido en los últimos veinte años”.
Una sociedad nueva
Para Echegaray, el 50º aniversario de la Revolución Cubana “se celebra en un momento en donde los vencedores de la Guerra Fría, el capitalismo, aquellos que proclamaron el fin de la historia, el fin del marxismo y las revoluciones, se debaten en una crisis terrible, muchos coinciden en que es más terrible que la crisis del treinta, es decir que los vencedores de los años noventa, los que con tanta soberbia nos hablaban desde la cima de su victoria, hoy se encuentran ante el mundo, y no son parte de ninguna de las soluciones que el mundo necesita, sino que son parte de sus problemas, en todo caso podemos decir que esta crisis terrible ha legitimado la posibilidad de relanzar la idea de que es necesaria una sociedad post capitalista, es necesaria una sociedad nueva donde se acabe la explotación del hombre por el hombre como sucede en el capitalismo”.
De este modo apuntó “pienso francamente que este momento que es muy doloroso por la crisis económica, pero que es tan auspicioso desde el punto de vista ideológico y político, no habría llegado de ninguna manera, si no hubiera existido Cuba revolucionaria, su esfuerzo heroico, hasta el punto en que es muy difícil describirlo, creo que solamente hablando con el pueblo y los compañeros cubanos podemos llegar aproximarnos a una compresión, porque ese heroísmo posibilitó que las batallas contra el neoliberalismo en América Latina dieran como resultado esta nueva situación en el continente y por lo tanto veo que hoy la Revolución Cubana llega a sus cincuenta años en la cúspide de su prestigio internacional”.
Fidel
En un momento de su exposición, Echegaray recordó una anécdota de su reciente visita a La Habana: “Estando en Cuba les decía a los compañeros que iban a tener que instalar un semáforo para presidentes, porque se iba Cristina y llegaba Bachelet, se iba Bachelet y venía el presidente de Namibia, se iba el de Namibia y llegaba el de Guatemala, antes había estado el de Ecuador y el de Panamá, todo el mundo quiere ir y expresar su reconocimiento a la Revolución Cubana, a su gobierno, a su Estado, a su gran líder Fidel Castro; el presidente de Namibia iba con la intención de organizar y realizar en África un homenaje de reconocimiento a la figura de Fidel Castro, por lo tanto estamos en un momento extraordinario de la cultura revolucionaria mundial”.
Patricio Echegaray destacó el hecho de que el Foro Nº22 se hubiera desarrollado en febrero: “Esto pretende ser un puntapié inicial, hemos hablado con los compañeros cubanos y para mayo vamos a hacer un importante seminario acompañado de una gran iniciativa con carácter de Feria y acto y desde ahí todos los meses habrá una actividad en homenaje a la Revolución Cubana”.
En ese sentido, sostuvo que “en este 50º aniversario tendremos oportunidades de rendir homenajes a todos los personajes de la Revolución Cubana, al Che por supuesto como siempre lo hacemos, pero creo que será el momento también de recordar a Fidel Castro, rendirle homenaje a su pensamiento, a su obra, a su tremenda voluntad, a esa figura gigante que muchos ya definen como el estadista de la segunda mitad del siglo 20 y la década inicial de este siglo creo que podemos romper el sentimiento de circunspección que tenemos en cuanto a la valoración de Fidel, quizás impuesto por él mismo, porque no le gusta que le hagan homenajes ni que le destaquen mucho su rol, pero al pan pan y al vino vino, no podemos discutir que es absolutamente legítimo destacar el rol de Fidel Castro en lo que ha sido el siglo 20 y lo que va del siglo 21, quizás el hombre con más sabiduría, que ha sabido mirar al futuro. Muchos dicen que va hacia el futuro, vuelve y nos dice que es lo que va a pasar, todo esto tiene que ver con la extraordinaria claridad que ha tenido Fidel, pero creo que hay algo más que la claridad, y es la voluntad de combate en los momentos de oscuridad”.
Para Echegaray, “Fidel ha sido grande en los momentos de oscuridad, en los momentos que a todos se nos había nublado el horizonte, en momentos donde lo que aparecía era la derrota en nuestra perspectiva, junto con la Revolución Cubana, al frente de la cual el maravilloso pueblo revolucionario de Cuba, el Partido Comunista de Cuba, son vanguardia de la lucha por la felicidad de la humanidad, por un mundo mejor, porque francamente aun en medio de la crisis nosotros podemos repetir lo que nos enseñó: un mundo mejor es posible”.
Crisis capitalista
El titular del PC alentó a hacer de 2009 “un año de celebración de la Revolución Cubana, que sea entendido como un año de crecimiento ideológico, político y de las capacidades de la izquierda argentina, no puede ser que tengamos un gobierno que se debate en medio de una timidez tremenda para atacar la crisis, una derecha que, excepto malas intenciones no puede exhibir otra cosa y una izquierda inoperante. No puede ser, tendremos que lograr que la izquierda se una y aparezca con una propuesta de solución ante la crisis”.
Echegaray afirmó que “la salida popular ante la crisis tiene tres componentes: primero más integración latinoamericana, en ese sentido el gobierno ha hecho muy bien, nosotros felicitamos a la presidenta por el viaje a Cuba, les agradecemos a los compañeros cubanos por su hospitalidad, valoramos muchísimo los acuerdos que se han logrado, también apreciamos los acuerdos que se han hecho con Venezuela, en consecuencia, más integración latinoamericana, ese es un camino. El otro camino que no anda bien es el de la distribución, hay que aumentar salarios de verdad para que haya consumo, no hay que tener tanta contemplación con los que ganaron muchísimo durante estos años, hay que aumentar las jubilaciones para que exista más mercado interno. Finalmente hay una tercera bandera para enfrentar la crisis, que es fomentar la economía popular, grandes créditos para las pymes, cooperativas, para las fabricas recuperadas y por supuesto que todas las inversiones que se están anunciando en infraestructura escuelas, hospitales, diques usinas, todo eso es lo que nos puede ayudar para enfrentar la crisis”.
Echegaray en conclusión declaró “se habla de la gravedad de la situación de Brasil pero tiene una ventaja muy grande respecto a nosotros, el 80% de lo producido se consume en el mercado interno, nosotros somos un país exportador, el 80% de lo producido es para exportar, y ahora las exportaciones están en crisis porque lo están los precios, por lo tanto este es el momento de producir un cambio revolucionario en cuanto a las estructuras económicas y sociales en la Argentina, distribuir es la única forma en que se puede enfrentar con éxito la crisis, y si hay alguien y algún acontecimiento social que ha enseñado lo que es la distribución eso es la Revolución Cubana. Esta revolución con montones de problemas por bloqueo, condiciones naturales, por un sinnúmero de complejidades, siendo una sociedad que tiene muchísima menos producción por ejemplo en alimentos como la que tiene Argentina, la correcta distribución ha demostrado y logrado que tenga los mejores índices sociales no solo de Argentina, sino de toda América Latina y eso realmente es una gran hazaña que habla de la extraordinaria perspectiva que tiene la sociedad que nosotros propiciamos, la sociedad socialista, que tiene en Cuba cumplidos sus cincuenta años”.
Los segundos 50 años de Revolución
A su turno, el embajador de Cuba en Argentina, Aramis Fuente Hernández, recordó que “Raúl Castro, el primero de enero, al conmemorar el cincuenta aniversario, afirmó que estábamos entrando en los segundos cincuenta años de la revolución, lo cual es una ratificación y una demostración nuevamente del optimismo y de las convicciones de nuestro pueblo, muchas cosas se han hablado y se han intentado decir acerca de la revolución, con la vana esperanza de que no pudiera resistir ese pueblo, de que se destruyera la obra inmensa de la revolución, de que no llegara de ninguna manera a cumplir su propósito y sus extraordinarios objetivos. A lo largo de estos cincuenta años, hemos sido testigos y conocido sobre muchas campañas y muchas calumnias para demostrar que se había fracasado y que aquellos sueños e ilusiones no llegarían nunca a materializarse”.
Luego, el diplomático mostró un ejemplar de la desaparecida revista Panorama, en una edición de 1970, que minutos antes le había obsequiado un compañero. “Aquí se lee ‘Cuba, el fin de una ilusión’, y la nota habla de que la ilusión se terminaba porque no se había cumplido con la meta prevista de producir 10 millones de toneladas de azúcar en el año 70, y entonces ya se anunciaba que fracasaba una ilusión. Ojalá que la persona que escribió esto todavía esté viva, para que pueda al menos, si fuera un poco humilde y honesto, reconocer el gran error en que incurrió como incurrieron otros antes y después que él”.
Caída del socialismo real
Aramis Fuente Hernández admitió que mientras escuchaba a Patricio Echegaray referirse al derrumbe del campo socialista, varias cosas pasaron por su mente: “En los noventa muchos suponían y otros anunciaban que la Revolución Cubana no iba a poder resistir sin la URSS, sin el campo socialista con el enorme impacto que esto había producido en el movimiento revolucionario, en las fuerzas patrióticas. El impacto evidentemente era una derrota ideológica y muchos incluso rápidamente empezaron hasta a hacer su maleta, los más pesimistas de aquella jauría le daban a la Revolución Cubana como máximo tres meses de subsistencia, los optimistas pensaban que no resistiríamos una semana, y los más canallas, algunos dentro de todos ellos, como es conocido reclamaban a gritos licencia para matar por tres días, pensaban que la revolución no iba a resistir”.
Fuente Hernández dijo que “muchos pensaron que el impacto iba a ser tan fuerte que no iba a ser posible y se afilaban las uñas para matar, partiendo de un concepto completamente errado, como lo han demostrado a lo largo de todos estos años, que iba a ser muy fácil ese camino, llegar a Cuba, un pueblo supuestamente golpeado, tan golpeado que no sería capaz ni siquiera de levantar los brazos para defenderse y que iban a llegar matando a la gente sin suponer, sin pensar, o sin reconocer la historia de ese pueblo, de la decisión, el coraje y la valentía. Y que si se produjera esa situación, tenemos ejemplos previos que para tomar el país había que hacerlo con la punta del fusil, no iban a llegar allí simplemente a matar a cubanos, y nosotros dejarnos matar. Si algo ha caracterizado estos cincuenta años de la Revolución Cubana ha sido precisamente el valor de ese pueblo para defender su revolución, si el pueblo no hubiera abrazado esa causa, bastante improbable habría sido que a sólo 90 millas de la potencia militar y económica más grande que ha conocido la historia pudiera haber triunfado la revolución y hubiera resistido”.
El embajador recordó que “como dijo Fidel en una ocasión, la historia de la Revolución Cubana además de ser una historia de lucha es una historia de resistencia viva, diaria, cotidiana, de combate permanente por defender valores, principios para lograr y mantener las enormes transformaciones políticas, económicas y sociales alcanzadas por ese pequeño país. Aquello que en un momento determinado fue concebido como una revolución nacional liberadora, en muy poco tiempo se convirtió en una revolución social profunda, de transformaciones, de búsqueda de soluciones reales a los problemas que tenía el país, y que no se apartaban de los propios problemas que tenían nuestros hermanos de América Latina y del Tercer Mundo, y que siguen en la gran mayoría de los casos teniendo esos problemas”.
Decisión del pueblo cubano
“La actuación del pueblo cubano, la disposición conciente de resistir al precio que fuera necesario, entrando en un periodo especial, para muchos es claro, es cercano, lo conocen perfectamente, a veces uno piensa que hablar de Cuba y de la Revolución Cubana nos da un poquito de temor, porque nosotros sabemos cuánto ustedes conocen sobre Cuba, con cuánta decisión y persistencia han seguido esa historia, pero hay que decir necesariamente que ese período especial y esa decisión del pueblo cubano hizo quizás transitar a nuestro pueblo por uno de los periodos más complejos, duros, difíciles y más definitorios de los que haya podido transitar un pueblo, para defender una idea y defender un proyecto”, dijo Fuente Hernández.
“La decisión fue combatir y resistir al precio que fuera necesario, creo que lo que decía Patricio sobre Fidel, que comparto plenamente, es la demostración más evidente de aquella tesis, de aquel pensamiento que el abrazó desde que tuvo uso de razón política, que fue concebir con Martí, que toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz, y efectivamente toda la inmensa modestia de Fidel que ha estado presente todos estos años, cosa de la cual nosotros también nos sentimos sumamente orgullosos, porque siendo un proyecto tan profundo, de tanta trascendencia, brillando tanto como hombre, estadista, político, ser humano y asumiendo con absoluta modestia ese papel que ha tenido en la historia, probablemente haya sido algo que ha evitado desviaciones como sabemos que ocurrió en otros lugares, allí no ha habido un culto a la personalidad, no ha habido una acción irracional de seguimiento ciego de un hombre”, afirmó.
Para el embajador, “Fidel tuvo su acción clara de respetar siempre los valores humanos, de no violar un solo principio que pudiera afectar en absoluto la ética, la moral, la disposición del país, y sobre todo la confianza que el pueblo entero ponía en él, no cabe dudas que eso tiene que haber contribuido y contribuyó desde el principio para que ese pueblo, que contrariamente a lo que pretenden muchos, y lo que muchos han querido hacer ver, es un pueblo no solo valeroso, si no un pueblo crítico, un pueblo que reclama para si las tares más fuertes y profundas, porque para dirigirlo, encabezar y marchar frente a él, hay que ser verdaderamente de vanguardia”.
Para Aramis, “también es un momento para reconocer a un hombre como el Che, que no nació en esa tierra, pero que pudo ponerse también a la vanguardia de ese pueblo, porque reclamaba para él siempre los mayores peligros, las acciones más fuertes, porque marcó y trazó con su ejemplo personal, lo que de otra manera no hubiera sido posible y por eso el pueblo cubano lo apoyó como a un hijo, y también tenemos, realmente hay que reconocerlo, el gran y sano orgullo de que hemos tenido figuras y personas de un pensamiento muy claro, pero también de una moral muy alta”.
A 90 millas de Estados Unidos
El embajador de Cuba destacó que “todo esto ha contribuido sin lugar a dudas, para que aquel territorio que fue la última colonia de España en nuestro continente, que empezó su lucha casi cincuenta años después que la habían iniciado los países de América Latina, que alcanzó su seudo independencia, casi ochenta años después que el resto de los países americanos, que pasó a ser una neo colonia yanqui, expoliada y explotada durante casi sesenta años, pudiera realmente construir el primer modelo de una sociedad nueva en este continente, a solo 90 millas de las costas de Estados Unidos y bajo una permanente agresión, de todo tipo, militar, mediática, económica, con ese criminal y sanguinario bloqueo establecido prácticamente desde el propio triunfo de la revolución, y que todavía han seguido tratando de reforzar para hacer pagar a ese pueblo un mayor costo y sacrificio, al que le han temido y le temen, es realmente al ejemplo de ese pueblo”.
Fuente Hernández señaló que “siendo un pequeño país, ha sido un paradigma de valor, de ejemplo, de coraje, de lucha, de unidad, porque si no hubiera habido a lo largo de todos estos años, si no se hubiera forjado, y en esto hay que decir que Fidel es su máximo responsable, esa unidad férrea en el pueblo alrededor de una idea, de un principio, tampoco hubiera sido muy fácil resistir, porque la máxima siempre ha sido divide y vencerás.”
“En Cuba está claro que hay ejemplos que demuestran que hay procesos anteriores que perdieron precisamente por la desunión, por las discrepancias, por las controversias, unas veces generada a partir de los elementos propios de los revolucionarios o de los patriotas, y otras veces inducidas por el enemigo, minaron en más de una ocasión la alternativa que tenía nuestro pueblo. Estamos hablando de la propia revolución, y como hubo patriotas formados bien claros como Maceo y otros que salvaron la honra de la revolución y del pueblo cubano. Si no hubiera sido por aquellos hombres, créanme, que gran humillación hubiera sido, si no hubiera sido por los jóvenes del Centenario, por Fidel y quienes le siguieron, que asaltaron el Cuartel Moncada y trataron de tomar el cielo por asalto, no hubiera podido vivir, o no se hubiera podido recordar con toda la honra al maestro José Martí en el centenario de su natalicio, y no hubiera podido reiniciarse en Cuba la lucha que en otras ocasiones se había perdido como la revolución del treinta, también por discrepancias y desuniones”, destacó.
Con las ideas de Martí
El diplomático sostuvo que “hay que reconocer que a lo largo de los 60 años de seudo república, en Cuba no dejó de haber gente con un profundo patriotismo y una decisión clara de seguir la lucha y seguir los pasos, las enseñanzas y las ideas de Martí, y aquella guerra necesaria que Martí concibió en la década del noventa del siglo 19, también fue concebida por los jóvenes revolucionarios del siglo 20, y fue lo que trajo finalmente la victoria y se dio el gran fenómeno que el pueblo en su conjunto logró realmente tomar el poder político, logró iniciar un proceso profundo de transformaciones, que una vez iniciado y una vez llevado a cabo es muy difícil poder virar atrás, pudieran haber incluso destruido la revolución, habrían tenido que arrasar al país, pero teóricamente incluso tenían la posibilidad de derrotar la revolución, pero lo que no podían nunca hacer es eliminar el ejemplo que ya se había dado por el pueblo, y hoy simplemente es imposible.
De este modo indicó “la revolución, como decía Patricio, esta consolidada, viviendo una de las épocas más fuertes y florecientes, no solamente desde el punto de vista político, sino especialmente desde el punto de vista de las ideas, y la claridad de esa batallas de ideas a la que nos convocó Fidel, que tiene perfectamente imbricación con lo que decía Martí, la revolución ha sido en Cuba una continuidad y una materialización de las ideas más claras y más profundas del apóstol, y por lo tanto cuando Martí afirmaba que esta era una guerra de pensamiento que había que ganar, la Revolución Cubana en estos cincuenta años ha demostrado que ha sido así, y ha demostrado que existió en su desarrollo una confirmación de una cultura profunda, que es la cultura política del pueblo, la revolución es el fenómeno cultural más grande existente en nuestro pueblo, y si no pecara de poco modesto, tendría que decir en una buena medida en nuestro continente”.
Para Aramis, “si no se hubiera sabido defender esa revolución, si no se hubieran levantado esas banderas de combate en los años noventa del siglo 20, como dijo Fidel del desmerengamiento del campo socialista, banderas que no reclamamos nosotros, ni buscamos, estábamos ahí, había decisión de lucha, estaba la decisión de continuar, tomamos esas banderas y las mantuvimos bien en alto. Coincido con lo que decía Patricio, que probablemente otros vientos estarían corriendo en este mundo nuestro. Si el movimiento revolucionario, si los patriotas, si la clase obrera tiene hoy nuevas posibilidades, si estamos visualizando nuevas situaciones en este continente nuestro, si hay un proceso como el de Venezuela, o el de Bolivia, si hay elementos como los que surgen en Ecuador y en otros países del continente, en una buena medida, lo digo con toda modestia, es porque hay un pueblo que supo resistir, supo mantenerse, pelear y supo decir aquí hay honor, hay vergüenza, hay principios, se pierde la batalla pero no se pierde la guerra, y estamos en una situación nueva que nos llena de optimismo, en la que hay que seguir peleando porque nada ha sido fácil, ni nada será fácil”.
Aramis recordó que “en 1959, a pocos días de triunfada la revolución, Fidel alertaba que se había ganado la revolución, pero que nadie se fuera a imaginar que el futuro iba hacer un camino fácil, y probablemente será un futuro más difícil lo que tenemos por delante que lo que se ha hecho, y lo mismo ha recordado Raúl ahora en su discurso por el cincuenta aniversario, el primero de enero en Santiago de Cuba. Ante las situaciones que se están dando en el mundo, ante esta crisis extraordinaria que todavía nadie sabe donde llegará y hasta adonde nos arrastrará, ante todos los inmensos problemas que todavía tiene el mundo por delante y nuestros pueblos, probablemente estos cincuenta años sean mucho más difíciles, mucho más duros, más definitorios que los últimos cincuenta años vividos”.
Optimismo y convicciones
El representante de Cuba en Argentina recalcó que “nosotros nos enfrentamos, debo decirlo con total convicción, con mucho optimismo, quizás para un pueblo que ha tenido que curtirse en mil batallas, la situación que se presenta sea más fácil de enfrentar. Hay una convicción, una experiencia, hay mucho camino recorrido, mucho sacrificio realizado, mucha sangre vertida, que nos ha curtido, y que realmente pudiera haber contribuido para que nuestro pueblo esté mejor preparado que otros para enfrentar una crisis de este tipo, pero si aun no pudiera reconocer esto así, la reserva moral y de valores que hay en nuestro pueblo daría la posibilidad para que se resistan situaciones más complejas. Y a veces uno piensa cuánto tiene que pasar un pueblo para seguir marchando a la vanguardia, y seguir dando ejemplo de dignidad, de decisión, de convicciones”.
Fuente Hernández detalló además que “acabamos de pasar por tres huracanes terribles, probablemente los tres fenómenos naturales más violentos que hayan azotado al país, y uno dice no basta con todo lo que se ha tenido que pasar, todo lo que habido que enfrentar y hay que seguir enfrentando incluso a la fuerza de la naturaleza, pero como decía Bolívar, si hay que enfrentar a las fuerzas de la naturaleza y hay que cambiar y vencer a las fuerzas de la naturaleza nuestro pueblo esta decidido a eso. Esos diez mil millones de dólares de pérdida ocurrida en treinta días, que incluso uno siente deseos de llorar cuando vemos una cosa de ese tipo, cómo en dos o tres días se destruye la obra de años, de esfuerzo, sacrificio, sudor y los recursos de años, y uno dice caímos de nuevo, estamos en el piso, pero con una decisión tremenda de levantarse, en el piso nos caímos, porque los huracanes nos tumbaron, no pusimos rodilla en tierra, son dos cosas diferentes, y la decisión de la gente de volver a avanzar, volver a recuperar lo que se perdió, de salir adelante, y eso solo es posible cuando estamos hablando del pueblo cubano”.
Finalmente, el embajador cubano indicó que “también ese pueblo se siente tan reconocido, tan estimulado por la amistad y la solidaridad que recibe cada día, por las muestras de afecto que recibe de sus hermanos de América Latina y del mundo, entre otros ustedes. Me alegra muchísimo y quiero darles las gracias por el trabajo que van a hacer, y esos anuncios de nuevas actividades que se realizarán en nombre de nuestro pueblo, quiero agradecerles a todos ustedes, todos los que integran el movimiento de solidaridad, a los que nos estimulan cada día esa confianza, por esa amistad que nos brindan, por ese estímulo tremendo que significa todo esto para que nosotros sigamos peleando, y les traslado a ustedes la confianza de que el pueblo cubano no traicionará ningún principio, ni la confianza que se ha depositado en él”.
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