Una medida del gobierno apuntada a limitar una parte de las extraordinarias ganancias de los sectores agro exportadores y a que no se desboque aun más la carestía de la vida, ha provocado una reacción desmesurada de quienes más ganan y siempre impusieron políticas a favor de sus intereses, acompañados codo a codo por la derecha política, la alta jerarquía de la iglesia y los medios de difusión vanguardizados por el grupo Clarín.
En estas horas desatan un plan desestabilizador que tiende a colocarnos decididamente bajo las frías leyes del mercado y del neoliberalismo.
No somos parte del gobierno ni del frente que lo sostiene. No compartimos las políticas de entrega de la minería y del petróleo. Y aunque reconocemos que se ha operado un crecimiento en los índices de ocupación, sostenemos que son muy insuficientes las políticas para terminar con el desempleo, la pobreza y la indigencia, y también para beneficiar a los pequeños y medianos productores de la ciudad y del campo. Va quedando poco margen para nuevos reformismos.
Pero sabemos que las derechas, que están logrando base social, vienen para remachar la entrega del país y para incentivar las condiciones que agravan la miseria y el hambre.
Al mismo tiempo decimos que una nueva crisis de gobernabilidad amenaza sobrevenir si no se adoptan medidas patrióticas urgentes de recuperación del patrimonio nacional y de lucha decidida contra la desigualdad, por la distribución de la riqueza, incluyendo otra política tributaria.
Con este contenido crítico participaremos, desde nuestra posición autónoma y desde una política de alianzas con sectores antioligárquicos y antiimperialistas en la concentración convocada en Plaza de Mayo.
miércoles, 18 de junio de 2008
Por la distribución de la riqueza
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario