
Lejos de la idea deshumanizante que genera el capitalismo se ubica ese respeto que los/as trabajadores reclaman en cada esfuerzo y en cada lucha, reiteradas afrentas, con el único fin de conseguir mejores condiciones de vida, parecería ser que estos reclamos a los ojos, oídos y al sentido común de la clase media son aberraciones en tanto la metodología empleada de cortes de calles y de piquetes sucesivos que niegan los derechos sus derechos (solo los de la clase media) de libre transito y de seguridad. ¿Con qué vara se mide la justicia? Cómo criminalizar la huelga tan justa que esa justicia rebaja y condena, cómo negar la acción tan legal de lucha. En el marco superestructural encontramos las respuestas a estos interrogantes entendiendo que la justicia de los magistrados esta dirigida por la clase dirigente, esa casta la de los grupos económicos que viven del esfuerzo de los/as trabajadores. En la dicotomía de valores jerárquicos de los derechos el estado y el gobierno (tan minúsculos y serviles del capital transnacional) eligen defender la propiedad privada y las inversiones ante que a la clase trabajadora (quien es el motor de desarrollo de este país, el único motor de riquezas y que contrariamente es el sector mas afectado en cuanto a la participación de la ganancias). Nótese que estamos hablando en términos legales de reclamo, derechos contenidos dentro de la Constitución Nacional que también obedecen a la interpretación de turno y ubican los intereses particulares sobre la necesidad del pueblo. De toda esta melange de situaciones, todas legales, es en la que la clase trabajadora se ubica tan legal y justa en sus metodologías de lucha, en sus acciones de reclamo en su denuncia hacia la burocracia enquistada en las conducciones de las diferentes organizaciones gremiales que sectorizan la lucha y tienen un concepto distinto de la clase trabajadora (trabajadores de izquierda y trabajadores agitadores), tal vez esta caracterización surga de la incapacidad de construir en otros sectores obreros (los no alineados) que no sean los que responden a sus redes de alcahuetes y lacayos de tribuna.
Lo único ilegal e inconstitucional de todas estas situaciones es la represión hacia los/as trabajadores/as, también es ilegal e inmoral dejar desprotegidos a los/as trabajadores/as por cuestiones ideológicas, es un acto de cobardía solamente defender al “grandote” y dejar apalear al mas pequeño.
La provincia de Buenos Aires esta siendo campo fresco de luchas obreras y este es el escenario en donde se presenta ante nosotros poder corresponder todas esas acciones y guiarlas hacia ese respeto que la clase dirime y reclama.
Debemos luchar unidos para frenar los despidos, que se multiplican cada día, que son resultados de la crisis que nos atraviesa y que debemos enfrentar unidos y luchando para evitar más despidos y revertir la situación de los que ya lo fueron.
Debemos ir por más y mejor lucha, más organización y demostrar que somos solidarios para con nuestra clase, atributo perteneciente a nosotros, y que de ninguna manera debemos relegar ante los aprietes y trasgiversaciones de las que sabemos ser victimas.
La lucha de los compañeros de Terrabusi, de los Compañeros del Subte como las más emblemáticas de los últimos tiempo sumadas a todas aquellas que se han dado y se dan en el día a día, que son silenciadas por los medios y que no tienen mayor relevancia, pero que existen y que dan vida una vez más a los sueños de que los trabajadores serán y son los protagonistas centrales de la búsqueda de alternativa a este sistema que día a día, represión tras represión, explotación constante, no depara nada alentador para los trabajadores y el pueblo. Solo más de lo mismo.
Por la unidad de los trabajadores para frenar los despidos y la represión!!!
Para comunicarse con Corriente Sindical Juvenil Agustín Tosco Provincia. www.agustintoscoprovincia.blogspot.com
e-mail: a-tosco-p@live.com.ar
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