Este martes y miércoles se llevó adelante un nuevo Paro Docente en la Capital del país. Pese a la traición de las dirigencias de 14 sindicatos (sólo se mantuvieron firmes los sindicatos Ademys, UTE y Compromiso docente), los docentes se movilizaron masivamente.Este martes y miércoles se llevó adelante un nuevo Paro Docente en la Capital del país. Los sindicatos Ademys, UTE, y Compromiso, convocaron a un paro de 48hs, pese a que los 14 sindicatos restantes acordaran con el macrismo aceptar la propuesta del 5% de aumento en negro, por única vez, y en cuotas (se trata de $110 en noviembre, $220 en diciembre, y $110 en enero).
El martes a horas del mediodía se realizó una importante movilización encabezada por los sindicatos en lucha, con la participación de miles de docentes de la ciudad, y también de estudiantes terciarios nucleados en InterTerciarios, con el apoyo además de distintas organizaciones sociales y políticas.
Hasta aquí información. Ahora bien, esta prolongada lucha docente nos debe llevar a pensar algunas cuestiones.
En un contexto de fuerte avanzada de la derecha a nivel nacional, la Ciudad de Buenos Aires aparece como vanguardia de una peligrosa articulación que viene cobrando fuerza desde un tiempo a esta parte. Macri representa una “muestra gratis” de lo que la derecha quiere para nuestro pueblo: beneficios abundantes para los más ricos, exclusión para los más pobres. Por esto es que este “nuevo” gobierno de Mauricio y Gabriela ataca directamente a todos los espacios donde aun resisten los sectores populares, o peor aun los únicos lugares donde aun pueden encontrar espacio. Los “chicos Pro” atacan de lleno a todo lo que se relacione con lo público, que por definición se opone a “lo privado”. Nos encontramos frente a una nueva avanzada de los representantes del Consenso de Washington contra lo que hemos podido preservar luego de 30 años de políticas neoliberales. No nos podemos engañar, estos muchachos vienen por todo, no quieren saber nada con educación pública, salud pública, viviendas populares, etc., y por eso salen con los tapones de punta.
Pero de este lado, aun con falencias, aun con debilidades, persiste la organización, y persiste la idea clara de quién es nuestro enemigo, a quién no podemos dejar avanzar más, a quien tenemos que frenar, y sobre todo, se siente cada vez más fuerte por dónde pasa la alternativa, por dónde está el camino de la superación de este estado de crisis: la unidad de los de abajo, la unidad de las organizaciones sindicales, populares, barriales, etc. Por eso los docentes organizados han salido a la calle pese a las terribles campañas de desinformación de los grandes medios, que intentan enfrentar a los padres con los maestros, afirmando que este conflicto es una “tarea de sindicalistas”.
Aun queda mucho por hacer, es necesario tener muy en claro que Macri mantiene un alto nivel de apoyo de los “vecinos”. Es por eso que se va haciendo cada vez más imperioso profundizar la UNIDAD de todos los sectores agredidos por esta avanzada privatista. Pero a tener presente una cuestión fundamental: hay que superar el cortoplacismo de la “unidad en acción” y nada más. Frente a una situación tan grave, y sabiendo la importancia que tiene la Capital Federal en la política nacional, debemos hacer los más grandes esfuerzos, desde todos los sectores, para construir espacios de unidad desde los cuales se discuta directamente el proyecto político que encausa todas estas medidas del gobierno macrista.
Porque se está demostrando que nunca “es lo mismo” que la derecha esté a la cabeza del gobierno o que no lo esté, y se está demostrando también que necesitamos avanzar en la organización de los trabajadores, de la juventud, y de todos los sectores populares, con un fuerte sentido de unidad estratégica contra la avanzada de las clases dominantes (las viejas y las nuevas), y en pos de asumir la necesidad de salir a recuperar los espacios perdidos, e ir por más, por lo que necesitamos.
Hoy, docentes y estudiantes están marcando camino. Nos enseñan que se puede salir a enfrentar a este gobierno, que se puede resistir traiciones y sobre todo que se puede organizar y luchar desde la unidad. No se pelea hoy por más salario y nada más, se pelea por meter en la población, la necesidad de pensar otra educación, otras políticas publicas, y eso debe transmitirse a todos los sectores, buscando coordinar las fuerzas para pegar con un solo puño.
lunes, 3 de noviembre de 2008
No nos privatizan nada!
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